Terminado el encuentro, el estadio era una fiesta. En su primer partido como titular en lo que va del torneo, Romeo volvió para renovar el cariño de la gente y para escuchar corear su nombre a los miles de cuervos que emocionados festejaban el triunfo del Ciclón. Y para él, haber jugado los 90 minutos era lo que necesitaba para entrar en ritmo: "Ya no tengo 20 años como antes y se me hace difícil entrar quince minutos porque, cuando agarrás el ritmo del partido, ya se terminó. Yo soy un agradecido a este club y me voy feliz por haber convertido dos goles más con esta camiseta que quiero mucho." Y agrega que "para los hinchas sólo tengo palabras de agradecimiento porque me bancaron en los malos momentos, en los buenos y me demuestran cariño constantemente."