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SAN LORENZO EN EL PROFESIONALISMO II

El comienzo de la temporada de 1936 se dio con la Copa de Honor. Para ese torneo, San Lorenzo incorporó a su plantel al puntero izquierdo Pantó, proveniente de Platense y, a esa altura, tenía nuevamente a disposición –luego de una larga lesión que le permitió jugar apenas tres partidos en el año 35—a Arturo Naón. Con la dirección técnica de José Fossa,  el Ciclón hizo su presentación en la cancha de Independiente, frente al local, e igualó 1 a 1 con gol de Alarcón. Era el inicio, apenas, de un campeonato favorable para el equipo, sustentado en una delantera temble conformada por el quinteto ofensivo compuesto por Alarcón, Diego Naón, Genaro Cantelli, Cadavini y Arrieta.

Arturo Arrieta
José Fossa

El movimiento social que arrastraba San Lorenzo para ese entonces desnudaba la popularidad con 5.082 nuevos integrantes y quedó en evidencia en la recaudación del clásico frente a Boca: 27.884 pesos, la más alta registrada en esa temporada. Un gol de Arrieta dio el empate en un tanto, y aunque no se pudo llevar la victoria, se empezaba a notar la superioridad de un conjunto que al final del camino se iba a llevar el trofeo. La goleada 4 a 2 contra River argumentaba sus ambiciones y finalmente en otra exhibición de fútbol ante Quilmes cerró su participación con un contundente 5 a 1, tarde en la que Cavadini anotó cuatro goles. Emoción, objetivo cumplido y San Lorenzo campeón.

Equipo Copa de Honor

Previo al inicio de la Copa Campeonato todo el pueblo azulgrana sintió el golpe por el fallecimiento de José Coll, uno de los integrantes de los forzosos de Almagro. Y, tal vez, ese debut nuevamente ante Independiente fue un poco homenaje para la pérdida. El equipo ganó 2 a 1 con dos goles de Cadavini. Sin embargo, la nota desagradable de la tarde fue la dura lesión que sufrió Arturo Arrieta: en una jugada desleal, el Vasco Lecea lo fracturó y dejó afuera de las canchas por un largo tiempo. Entonces, aquella incorporación de Miguel Pantó sirvió para ocupar el lugar de una de las piezas clave del equipo, que volvió a ganar en su segunda presentación 2 a 1 con Estudiantes de La Plata y obtuvo un tercer éxito al vencer a Lanús por 3 a 1.
La marcha de San Lorenzo por se torneo era buena, firme. Pero el rival a vencer, sin dudas, era River, que la tarde del 11 de noviembre llegó dos puntos arriba para enfrentar lo que sería el partido decisivo para determinar las posibilidades del conjunto de Boedo. Al finalizar el primer tiempo, el Ciclón ganaba 2 a 1 con los dos goles de Ricardo Alarcón. Sin embargo, el poderío de los de Núñez pudo más y el juego terminó en derrota 3 a 2. De esa manera, la chance de alcanzar la punta se esfumó y el equipo finalizó en la segunda posición a cuatro unidades del campeón.

Cantelli

La flamante implementación de la Asociación del Fútbol Argentino determinó la disputa de una final de oro, que deberían jugar los ganadores de la Copa de Honor y la Copa Campeonato, en un estadio neutral. Fue así que en la cancha de Independiente San Lorenzo fue por una nueva conquista. Ese día no pudo contar con Arturo Naón y fue Cantelli quien ocupó su lugar. No fue, evidentemente, una buena tarde para el conjunto azulgrana, que cayó 4 a 2 ante River en una final que alcanzó otro récord de recaudación con 30.742 pesos.

Luego de la gira que el equipo hizo por primera vez a la Patagonia a comienzos de año, donde jugó ante un combinado de los clubes deseado Juniors y Ferrocarriles del Estado Deseado, el viejo sistema de disputar dos ruedas a partido y revancha regresó para quedarse en la temporada de 1937. Para ese entonces, el principal cambio dentro del plantel fue la titularidad para Jover en el arco, en reemplazo de Sebastián Gualco, quien había sido cedido por un año a préstamo a Chacarita. El comienzo del campeonato fue auspicioso para el equipo, porque se mantuvo en una racha de diez partidos sin conocer la derrota. Desde su debut con triunfo ante Gimnasia La Plata (3 a 1, con goles de Naón y Pérez) encadenó una serie positiva con victoria ante Racing (2 a 1), empate 2 a 2 frente a Vélez, igualdad ante Independiente en un emotivo 3 a 3, triunfo y goleada contra Argentinos por 4 a 0, éxito con Boca con un brillante 4 a 2, igualdad 1 a 1 con Platense, Chacarita y Lanús y victoria contra Estudiantes por 1 a 0. La serie a favor quedó trunca con la derrota de visitante ante Ferro por 3 a 2, pero ese envión del comienzo le permitió finalizar en el segundo puesto en la primera ronda, junto con Independiente, y a tres puntos de los líderes, que eran Boca y River.

Todo esa buena cosecha de la fase inicial se opacó con el flojo rendimiento del equipo en la segunda etapa del torneo, en la que consiguió tan sólo 15 de los 34 puntos en disputa. Eso fue lo que desembocó en un descolorido sexto puesto al terminar el campeonato a 19 unidades del campeón, que terminó siendo River. Los goleadores, sin embargo, no desentonaron respecto de la actuación que habían tenido en etapas anteriores. Porque Alarcón marcó 16 goles, Naón 11, Cavadini 10, José Pérez 8, Genaro Cantelli 7 y Diego García 6.

Integrantes del equipo de 1938 posando con Justo Suarez "El Torito de Mataderos"

Para encarar la temporada de 1938 san Lorenzo apostó por reforzar su plantel. Por eso, incorporó a Agustín Cosso, que fue repatriado de su paso por Brasil, el rosarino Gabino Ballesteros y los futbolistas Atilio Herrera y Alberto Lorenzo, ambos provenientes del club Talleres. Con una contundente goleada  ante Lanús, por 6 a 2, inició su camino en el torneo el domingo 3 de abril. Un campeonato en el que el Ciclón finalizó en la tercera posición y en el que hubo un clásico ante River que quedó en la retina para siempre disputado el 16 de octubre de ese año, como visitante. A los tres minutos de comenzado Alarcón anotó la apertura del marcador para el Ciclón, pero seis minutos más tarde Rongo igualó para River. De todas maneras, el equipo se repuso y fue a buscar el partido. Así, consiguió terminar la primera etapa en ventaja 2 a 1 con el tanto de Cosso, una de sus incorporaciones. Pasaron segundos del inicio de la parte final cuando Peucelle consiguió la igualdad nuevamente para el local, pero a los 17 minutos otra vez Alarcón le daba la victoria parcial a San Lorenzo por 3 a 2. ¡Qué pasó? De inmediato, en ese ritmo infernal con el que se disputó el partido, Peucelle puso el 3 a 3. La reacción del conjunto azulgrana, sus ambiciones y la capacidad y buen fútbol llevaron contra un arco a River, y con goles de Ballesteros y Beristain estiró la superioridad. 5 a 3, en medio de la emoción de los espectadores. Pareció triunfo seguro, pero Pedernera acorto distancias y le dio una nueva chance a River, que al final, en el último instante del partido, Vaschetto estableció el 5 a 5 definitivo. La sensación de tristeza fue algo lógico teniendo en cuenta que siempre estuvo arriba en el marcador, pero el tiempo demostró que ese juego de grandes quedó en la historia entre dos equipos sensaciones para la época. Agustín Cosso, una de las contrataciones, fue el goleador con 27 anotaciones, seguido por Alarcón con 18 en un conjunto que finalizó a 20 unidades de Independiente, que fue el campeón.

Lángara

El debut de Isidro Lángara, reciente incorporación de San Lorenzo en 1939, fue el episodio más destacado de estos tiempos en la historia del club. Ese 21 de mayo y nada menos que frente a River en  el Gasómetro, el vasco hizo su presentación con la camiseta azulgrana y empezó a escribir, en apenas siete minutos de juego, su rica historia en Boedo. Un golazo de entrada le dio la ventaja parcial a San Lorenzo, aunque seis minutos después Peucelle conseguía el empate. Pero un rato más tarde, toda la capacidad de esta nueva estrella selló un resultado para la historia. A los 15, 21 y 39 minutos liquidó el partido. Sí, con 45 minutos en cancha, Lángara ya era ídolo de toda la hinchada. Finalmente, Rongo decoró el marcador con un gol para el descuento 4-2.
   Pese al furor que generó el arribo de este tremendo goleador, la marcha irregular del equipo lo ubicó en la quinta posición, a 14 puntos del campeón Independiente. Sin embargo, el año de San Lorenzo estuvo marcado por una apuesta diferente, internacional. Y fue, claro, la gira por Brasil lo que dejó bien en alto el nombre del club en el exterior. Le ganó 5 a 1 a Botafogo, como carta de presentación. Después, venció 1 a 0 a Vasco Da Gama y por el mismo resultado a Flamengo. Los medios brasileños habían quedado enamorados del conjunto azulgrana y, sobre todo, de las condiciones de Lángara. “Sin floreos de una malabarista, posee en cada pie un cañón 420”. Luego del éxito del equipo, se ofreció organizar un partido particular entre un combinado de los rivales antes mencionados y una mezcla entre San Lorenzo e Independiente, que también estaba en tierras brasileñas. Así, vestidos con la azulgrana, se logró un nuevo triunfo con una goleada 6 a 1 en la que Isidro, el vasco, anoto la mitad de los goles. La gira estaba terminada, pero la insistencia de Flamengo, campeón del Brasil, por tener una partido revancha ante San Lorenzo fue seductora. Se accedió al pedido y nuevamente fue victoria para el Ciclón: 4 a 2.



En lo que fue, tal vez, la peor etapa de San Lorenzo en el torneo, la campaña de 1940 mostró flaquezas en un equipo que finalizó noveno a 25 puntos de Boca, que terminó siendo el campeón. El conjunto dirigido por Guillermo Stábile no desnudó signos de mejoría en casi ningún momento del torneo. Lo más rescatable, sin dudas, fue nuevamente la cantidad de goles que convirtió su estrella: Lángara, con 34 anotaciones fue el máximo artillero. Sí, más de la mitad de los goles que anotó el equipo en ese campeonato.



La pobre campaña del año 40, movilizó a los dirigentes para reforzar el plantel. Fue así que llegó, tras una cifra récord para ese entonces, Luis Heredia, el arquero cordobés que actuaba en Newell’s. Otro de los que arribó fue el rosarino Ignacio Díaz, además de la dupla de Ferro Alfredo Borgnia y Salvador Grecco y de los provenientes de Chacarita Carlos Rodríguez De Lara y Fernando García. En esos futbolistas, se realizó la mayor inversión económica, aunque por muy poco dinero también se trajo a un arquero suplente (Sócrates Cieri) y a una joven promesa que, más tarde, sería un estandarte de la historia del club: Rinaldo Martino. Con esos nuevos valores, más la base de jugadores, se logró una muy buena campaña en la que el equipo finalizó en la segunda posición detrás de River, a sólo cuatro puntos.


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